jueves, 3 de abril de 2025

1554.- Sweet Talkin' Woman - Electric Light Orchestra

Sweet Talkin' Woman se grabó en los estudios Musicland de Múnich, Alemania, durante el verano de 1977. Originalmente, comenzó como una canción titulada Dead End Street, con una letra y un arreglo muy diferentes. Probablemente la letra que sobrevivió de esa versión se puede escuchar en el inicio del tercer verso, "He estado viviendo en una calle sin salida". Por razones desconocidas, Jeff no quedó satisfecho con la canción y escribió y grabó una letra completamente nueva. La canción se lanzó como sencillo de 7" en Inglaterra a través de Jet Records el 7 de octubre de 1978. En EE. UU., se lanzó siete meses antes, en marzo de 1978, como el decimocuarto lanzamiento de sencillo en EE. UU. Fue lanzado por Jet Records (distribuido por United Artists) con el número de stock "JT-XW 1145" y una edición de Fire On High en la cara B. Se publicó tanto en vinilo morado como en vinilo negro estándar. Aunque la edición en vinilo morado es interesante y buscada como artículo de coleccionista, la edición en vinilo negro es en realidad la más rara de las dos.

No está claro si la versión original de Dead End Street o la versión sin editar han sobrevivido. Lo más probable es que Dead End Street fuera destruida en el proceso de grabación de las nuevas voces para la canción. Seguramente la versión sin editar de Sweet Talkin' Woman fue respaldada antes de ser editada. En la década de 1970, el proceso de edición implicaba cortar trozos de cinta de grabación y descartarlos o volver a unirlos en un orden diferente. Un error y el trabajo se destruiría, por lo que tiene sentido que se hiciera una cinta de respaldo. Sin embargo, no está claro si la cinta sin editar sobrevivió. Es posible que haya sido borrada o grabada después de que se completara la mezcla final de la canción. En cualquier caso, corre el rumor de que las cintas multipista originales de Out Of The Blue se perdieron, por lo que incluso si esta primera versión de la canción se guardó en cinta, es probable que se haya perdido. El bajo de Bev Bevan se usa mucho en la canción, sobre todo en los coros a partir del cuarto estribillo. En los estribillos uno al tres, Jeff, Bev y posiblemente Kelly cantan los coros, la canción hizo un uso intensivo del Vocoder 2000, al igual que varias canciones del álbum Out Of The Blue. El vocoder después del tercer estribillo es muy sutil, dando la impresión de que el violín y los violonchelos dicen la frase en lugar del vocoder. El acento británico de Jeff destaca especialmente en la tercera estrofa. Los británicos tienden a añadir una "r" al final de las palabras que terminan con "ah", como "Donna" en "Donner", "panda" en "pander" e "idea" en "idear". Escuchen con atención y se puede oír claramente a Jeff cantando "insufficient dater coming through".


miércoles, 2 de abril de 2025

1553.- Blackout - David Bowie

 

En 1977, el punk irrumpió desde el underground en Estados Unidos y Gran Bretaña (y en menor medida en el resto de Occidente), y la reacción cultural contra la música "pretenciosa" o "exagerada" coincidió con la caída de gran parte del "rock dinosaurio", dejando a David Bowie y a muchos otros artistas en una encrucijada. Alemania, que contribuyó a allanar el camino para gran parte del punk y el rock artístico, fue un poco diferente al resto de los lugares. La "Trilogía de Berlín" de Bowie comenzó en enero con Low, y "Heroes", el único álbum de la trilogía grabado y mezclado íntegramente en Berlín, es una especie de evolución natural, pero también ofrece una colección bastante distinta a lo que había entregado, si hay un acontecimiento clave para el sonido de Heroes que tuvo lugar entre ambos álbumes, es Trans Europa Express de Kraftwerk, los pioneros de la electrónica de Düsseldorf incorporaron con éxito elementos de la música progresiva a la electrónica, creando una atmósfera mecánica, rítmica y, en ocasiones, aterradora, que transformó la música. Sin Trans Europa Express no existiría nada tan grande como "Heroes", pero ¿Qué es "Heroes"? Es un álbum oscuro, misterioso y con una fuerte temática que explora los horrores y las ansiedades de la Guerra Fría, sin una trama ni un concepto lineal, el álbum gira en torno a la agitación emocional y política de una guerra nuclear, ya sea que esté al borde del abismo o recién comenzada. Las letras, oscuras y a menudo sombrías, crean imágenes deprimentes y marcadamente frías, al igual que en Trans Europa Express (hasta cierto punto, ya que algunas canciones son animadas con letras oscuras) y The Idiot de Iggy Pop (en la que Bowie y Eno participaron activamente). La letra de la canción principal estaba directamente influenciada por el Muro de Berlín, y el Hansa Tonstudio estaba a solo unos cientos de metros del Muro. La agitación política y la constante amenaza de destrucción nuclear de la época influyeron mucho en el krautrock y el punk rock, y Bowie no fue la excepción. La canción principal describe una relación separada por un muro, solo para convertirse en "héroes" y morir trágicamente en la canción más emotiva jamás grabada. "Blackout" e "Sons of the Silent Age" detallan la paranoia y el surrealismo que rodean el concepto de guerra, o el espíritu de "¿Qué demonios le ha pasado al mundo?".

Líricamente, es más oscuro que antes e incluso el sonido glam-meets-electrónico de canciones como Blackout no puede anular esta oscuridad. Partiendo de este tema, encontramos la canción de glam industrial que mejor representa la esquizofrenia paranoica y alucinatoria del resto del álbum, y funciona como uno de los temas más aterradores del extenso catálogo de Bowie. Presenta algunas de las técnicas de canto más extrañas de Bowie, que se descomponen en palabra hablada y versos rotos mientras golpes de batería esporádicos y salvajes danzan a su alrededor. Es esquizofrénico y revelador de las perspectivas globales de Bowie, al ver la vitalidad de Los Ángeles contrastar con la desilusión de Berlín, aquí nos entrega su himno esquizofrénico que ostenta un instrumental protoindustrial fuerte y abrasivo, muy apropiado para las letras frenéticas, inspiradas en los desmayos que Bowie experimentó en Berlín.

martes, 1 de abril de 2025

1552.- Yes Sir, I Can Boogie - Baccara

Yes Sir, I Can Boogie, Baccara



     Baccara es un dúo musical formado en 1977 por las cantantes y artistas españolas María Teresa Mateos Guillén "Mayte Mateos" (Logroño, 7 de febrero de 1951) y María Eugenia Martínez Mendiola "María Mendiola" (Madrid, 4 de abril de 1952 - Madrid, 11 de septiembre de 2021).

Corría el año 1976 cuando María Mendiola, entonces primera bailarina del ballet de Alberto Portillo, tuvo la idea de formar un dúo inspirándose en las populares Hermanas Kessler (par de gemelas populares en Europa, especialmente en Alemania e Italia, desde los años 50 y 60 y hasta el día de hoy por sus canciones, sus bailes y actuaciones). Mendiola le propuso el proyecto a Mayte Mateos y esta aceptó. Probaron fortuna bajo el nombre de Venus en una sala de fiestas de Zaragoza, pero fueron despedidas por ser consideradas demasiado elegantes. El entonces marido de Mendiola les consiguió un contrato en el Hotel Tres Islas en Fuerteventura (Canarias) donde serían descubiertas por tres gerentes de la RCA Records, quienes las invitarían a grabar un disco en Hamburgo (Alemania).

Mendiola, la única que hablaba inglés, sirvió de puente entre los jefes de promoción y ellas para llegar a un acuerdo. A principios de 1977 serían lanzadas al mercado musical como Baccara, cuyo significado se halla en la denominación de una variedad de rosa color rojo oscuro de tallo largo. Su primera canción, Yes Sir, I Can Boogie arrasó en las listas de éxitos y las llevó hasta el Libro Guinness de los récords como las primeras artistas españolas en conseguir un número 1 absoluto en el Reino Unido. También fue el primer dúo femenino en alcanzar dicha gesta. Después de ellas, Julio Iglesias repetiría esa hazaña. Fue un éxito en toda Europa y se mantuvo un récord de 20 semanas en el número 1 en Suecia. No se lanzó en Estados Unidos porque a su discográfica no le gustó. La letra y la música de acompañamiento se escribió la noche antes de que Baccara volara a Alemania para grabarla. Cantaron dos canciones, incluyendo esta, y luego volaron inmediatamente de vuelta a España para grabar un programa de televisión. Yes Sir, I Can Boogie se convirtió en una de las canciones favoritas de la selección nacional de fútbol de Escocia después de que el defensa Andrew Considine bailara al ritmo de la canción durante su despedida de soltero en 2015. Tras la dramática victoria de Escocia en la tanda de penaltis contra Serbia en noviembre de 2020, que les permitió alcanzar su primer gran torneo desde 1998, los vídeos del equipo (incluido Considine) coreando la canción en la sala de baile se hicieron virales en redes sociales. Esto reactivó la popularidad del sencillo de Baccara de los 70 entre los Tartan Army, lo que llevó a la canción a regresar a la lista de sencillos del Reino Unido, alcanzando el puesto número 57.

lunes, 31 de marzo de 2025

1551 - David Bowie - Sons of the silent age

1552 - David Bowie - Sons of the silent age

En el vasto y ecléctico universo de David Bowie, "Sons of the Silent Age" emerge como una de las piezas más enigmáticas de su etapa berlinesa. Perteneciente a "Heroes" (1977), el segundo álbum de la llamada Trilogía de Berlín, esta canción encapsula la fascinación de David Bowie por la ambigüedad, la melancolía y la experimentación sonora. No es una de sus canciones más comerciales, pero sí una de las más hipnóticas, una joya oculta que invita a perderse en sus capas de misterio.  

Desde los primeros compases, "Sons of the Silent Age" establece un ambiente opresivo y onírico. La instrumentación, dominada por un saxofón que parece flotar en el aire y teclados atmosféricos, crea un paisaje sonoro que evoca ciencia ficción distópica y cine expresionista alemán. La producción de Brian Eno y Tony Visconti es clave aquí: los ecos, las reverberaciones y los pequeños detalles sónicos (como esos susurros fantasmaless que acompañan la voz de David Bowie) refuerzan la sensación de estar escuchando algo que existe entre el sueño y la vigilia.  

La voz de David Bowie, por su parte, es deliberadamente fría y distante, casi robótica en algunos pasajes, lo que contrasta con los momentos en que se quiebra en un falsetto casi vulnerable. Es como si el personaje de la canción —uno de esos "hijos de la era silenciosa"— estuviera atrapado en un limbo emocional, incapaz de conectar con el mundo que lo rodea.  

Las letras de David Bowie siempre fueron un campo fértil para interpretaciones, y esta canción no es la excepción. ¿Quiénes son los "Sons of the Silent Age"? ¿Son supervivientes de un futuro apocalíptico? ¿Alter egos del propio David Bowie? Las líneas "They never die, they just go to sleep one day" sugieren una inmortalidad vacía, una existencia sin propósito. La referencia a "King Dice" (un personaje de dibujos animados de los años 30) y a "Hitler’s" —cortada abruptamente— añaden capas de surrealismo y provocación.  

Hay también un guiño a Major Tom ("sitting in a backward room"), conectando la canción con el mito bowieano del astronauta perdido. Pero aquí no hay épica, solo resignación. Los "hijos" de David Bowie son espectros pasivos, observadores de una realidad que les resulta ajena.  

Musicalmente, la canción es un puente entre el art rock de Low y el post-punk que inspiraría a bandas como Joy Division. El saxofón de David Bowie, caótico y a la vez controlado, anticipa el sonido de "Blackstar" décadas después. No es una canción fácil: no tiene un coro memorable ni un ritmo contagioso. En cambio, funciona como un cuadro abstracto, una pieza de arte que se disfruta más por la atmósfera que por su estructura convencional.  

"Sons of the Silent Age" puede que no sea la canción más célebre de David Bowie, pero es una de las que mejor encapsula su espíritu inquieto. Es música para escuchar de noche, con auriculares, dejándose llevar por sus sombras y sus silencios elocuentes. Una obra maestra menor, pero obra maestra al fin.

Daniel 
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domingo, 30 de marzo de 2025

Queen - Innuendo (Mes Queen)

 


Innuendo ("Insinuación") es el decimocuarto álbum de estudio de Queen, lanzado el 4 de febrero de 1991. Producido por David Richards y los cuatro integrantes de la banda, fue el último álbum lanzado en vida del cantante principal Freddie Mercury. El álbum fue grabado entre marzo de 1989 y noviembre de 1990, al poco de terminar las sesiones del disco anterior (The Miracle, 1989). Tras un breve período de descanso en Londres, y decidido a pasar el tiempo que le quedara de vida haciendo música, Freddie Mercury viajó a los Mountain Studios en Montreux para seguir grabando canciones. El resto del grupo se reunió con él poco después, y accedieron a seguir grabando material nuevo mientras The Miracle apenas acababa de llegar a las tiendas de discos.

El trabajo de estudio fue tranquilo y relajado, con la banda adaptándose al estado físico de Freddie Mercury. Sin tener casi nada preparado de antemano, grabaron todo lo que fue surgiendo y fueron seleccionando aquellas cosas que al tocarlas les resultaron realmente buenas. En ese proceso de selección de ideas y sonidos, no fue premeditado que el disco terminara siendo en muchos momentos un regreso a las raíces del sonido más rockero y operístico de Queen, lo que hizo de Innuendo un celebrado y apoteósico final de la banda en su formación con Freddie Mercury, que falleció solo nueve meses después de la publicación del disco, de una bronconeumonía derivada del SIDA. 

La canción titular, que además es la que da comienzo al disco, surgió de ese ejercicio de improvisación y prueba. En un momento de la grabación, Brian May, Roger Taylor y John Deacon estaban probando diferentes ritmos y acordes, y cuando Freddie Mercury escuchó lo que estaban tocando, empezó a trabajar en la letra y el concepto de lo que sería Innuendo ("Insinuación"), pieza central del disco y primer single que se lanzó del mismo (alcanzando el primer puesto de las listas de ventas británicas). Un claro ejemplo de la importancia que le dieron a esta canción está en sus seis minutos y medio de duración, que la posicionan como la tercera canción más larga del grupo después de The Prophet's Song y The March of the Black Queen. Musicalmente, está considerada como la "Bohemian Rhapsody" de los años noventa, por su intensidad y sus variados cambios estilísticos y de ritmo, en un espectacular rompecabezas sonoro que incluye partes orquestales, intensas guitarras e incluso un impactante solo de guitarra flamenca, a cargo de Steve Howe (guitarrista del grupo "Yes").

Tras el derroche instrumental y creativo de Innuendo, en I'm Going Slightly Mad ("Me estoy volviendo un poco loco") la banda sigue dando rienda suelta al particular mantra libertario de "todo vale", porque el origen de la canción está en un intento de Freddie Mercury y Peter Straker de escribir un tema que conectara muchas frases absurdas, que provocó las risas de los que allí estaban presentes, pero que acabó convirtiéndose en un tema más lúgubre de lo que parece y en una manera de tomarse a broma el declive físico y mental que Freddie Mercury estaba experimentando. Es otro de los puntos fuertes del disco, como demuestra su publicación como segundo single, con un video que la presentaba desde un punto de vista humorístico y desenfadado.

Menos experimental, pero igualmente intensa, es Headlong, que sería el tercer sencillo de Innuendo y cerraría el espectacular trío de ases con el que arranca el disco, al que aún le quedan varias canciones de peso, y en esa categoría bien podría estar I Can't Live With You, un tema de hard rock que Brian May había escrito para un proyecto futuro en solitario, pero que presentó al grupo durante las grabaciones, y todos estuvieron de acuerdo en que, con pequeños cambios y arreglos de batería electrónica y sintetizadores para que encajara en la atmósfera del álbum, pasara a formar parte del material de Innuendo. Le sigue la demostración vocal portentosa de Don't Try So Hard, apoyada en apenas unos teclados de fondo, entrando la banda en los estribillos y en los momentos más intensos. Intensa es también Ride the Wild Wind, pero más acelerada y energética. Escrita por el baterista Roger Taylor, no está en la primera línea de canciones del disco, pero llegó a ser nº 1 en las listas radiofónicas de Polonia. Taylor había grabado una demo con su propia voz, y a partir de ella se trabajó en la versión final, en la que Freddie Mercury puso la voz principal, Taylor hizo los coros, y Brian May aportó un intenso solo de guitarra.

All God's People fue la cara B del single de Headlong, y pese al menor interés comercial que tiene respecto a los grandes temas del disco, cabe destacar su aportación al enfoque operístico de Innuendo, con brillantes armonías vocales de Mercury, que combinan a la perfección con el falsete de Roger Taylor. Tal es su toque de ópera rock, que en un primer momento y con el título de "Africa by Night" iba a formar parte del álbum Barcelona, el proyecto de Freddie Mercury junto a Montserrat Caballé, pero al final decidieron que formara parte de Innuendo. Es otro de los temas de complemento, pero desde el punto de vista estilístico le da empaque y atmósfera al álbum. Como lo hace también la excelsa y nostálgica These Are The Days Of Our Lives, una de las obras maestras del disco, lanzada como sencillo en los Estados Unidos en 1991, y reeditada como doble cara A con Bohemian Rhapsody el 9 de diciembre de ese mismo año tras la muerte de Freddie Mercury, ocupando la primera posición de las listas durante cinco semanas.

El disco no da apenas tregua al oyente, y aún queda tiempo para excentricidades (Delilah es una canción sobre la gata de Freddie Mercury, y contiene un solo de guitarra de Brian May grabado mediante un "talk box"), ejercicios de poderoso heavy metal (The Hitman) y de habilidad técnica con las seis cuerdas (Bijou), aunque la sensación en este tramo final es que los mejores momentos del disco ya han pasado. No es así, porque para el cierre Mercury y compañía se dejan el auténtico momento cumbre de Innuendo en la impresionante The Show Must Go On ("El espectáculo debe continuar"), una composición de Brian May para su compañero enfermo, en la que reflexiona sobre el inevitable y cercano final, para concluir con rabia y coraje que el espectáculo debe continuar hasta el final.

¡Y qué final! Estamos probablemente ante la canción más personal, emotiva e impactante de toda la discografía de Queen, y para la historia quedará para siempre que, pese a las dudas del resto del grupo sobre si Mercury iba a poder grabarla en el estado físico en el que se encontraba, el genial cantante bebió un trago de vodka y dijo: "Yo lo haré, querido" antes de grabar la impresionante voz de The Show Must Go On en una sola toma. Sería el último sencillo de Freddie Mercury con Queen, curiosamente con el que fuera su primer sencillo (Keep Yourself Alive) en la cara B. La temática de las dos canciones encaja a la perfección, pero es inevitable pensar que, más allá de esa coincidencia lírica, con ese sencillo se cerraba el círculo y la banda estaba, de algún modo, despidiendo a su icónico cantante. Pero eso ya no es demostrable, es solo un comentario hecho "a través del dolor, a través del esplendor... Que nadie se ofenda por mi insinuación".

1550.- Beauty and the Beast - David Bowie

 

Beauty and the Beast, David Bowie


     A finales de 1976 David Bowie se muda a vivir a Berlín Occidental en un intento por dexintosicarse y revitalizar su carrera. Allí comparte piso con Iggy Pop y comienza a trabajar con el cantante, compositor y productor musical Brian Eno. En 1977 ayuda a componer y escribir el álbum debut de Iggy PopThe Idiot, y ese mismo año publica LowEl 14 de octubre de 1977 publica el duodécimo disco de su carrera en solitario, y el segundo de la trilogía berlinesaHéroes. Para éste álbum Bowie trabaja con Biran Eno al igual que con el anterior disco, Low, y es grabado en el Hansa Studio by the Wall, de Berlín Occidental entre julio y agosto de 1977 bajo la producción de él mismo y Tony Visconti. El disco contiene el mismo concepto minimalista e instrumental que Low, pero le dota de un aire más alegre y positivo y le introduce más elementos pop y rock. El personal que colabora con Bowie para la grabación de Héroes está compuesto por Carlos Alomar (guitarra rítmica), Dennis Davis (percusión), George Murray (bajo), Brian Eno (sintetizador y teclados), Robert Fripp (guitarra), Tony Visconti (coros) y Antonia Maass (coros). El disco obtiene una muy buena recepción de la crítica y del público, llegando al puesto número 3 en las listas británicas y permaneciendo en ellas durante 26 semanas seguidas, el puesto 35 en las listas estadounidenses, y obteniendo muy buenos resultados también en países como Alemania y Francia.

Incluído en este álbum se encuentra el tema que abre el disco, Beauty and the Beastcompuesta por Bowie. Comienza con una especia de música inconexa de guitarra, piano, música electrónica y voz que va in crescendo. Podemos apreciar el toque que Robert Fripp le da con su guitarra eléctrica y el gran trabajo de Brian Eno con los sintetizadores. En cuanto a la letra, es una especie de oda de la relación amor / odio que Bowie mantenía en aquella época con su adicción a las drogas, más concretamente a la cocaína en ese momento. Robert Fripp, que colaboró como guitarrista principal recordaba sobre la canción wn una entrevista en 2015 lo siguiente: "Estaba en mi apartamento en Nueva York y sonó el telélefono, era Brian Eno y me dijo: '¿Crees que podrías venir a tocar un poco de rock and roll con la guitarra?'", "Llegué al estudio y pedí escuchar algo en lo que habían estado trabajando. Brian me dijo: '¿Por qué no te conectas?', "Lo que se escucha en el disco es lo que toqué después de escucharlo por primera vez, sin que nadie me dijera nada".

sábado, 29 de marzo de 2025

1549 - Meat Loaf - Two out of three ain't bad


1550 - Meat Loaf - Two out of three ain't bad

"Two Out of Three Ain't Bad" es una de las canciones más icónicas y emotivas de la carrera de Meat Loaf, y un pilar fundamental en su álbum debut Bat Out of Hell (1977). Compuesta por Jim Steinman, la canción es una poderosa balada rock que combina melodías grandilocuentes, letras desgarradoras y la interpretación vocal apasionada de Meat Loaf, creando una experiencia auditiva inolvidable.

La canción narra una historia de amor no correspondido, donde el protagonista expresa sus sentimientos hacia una persona a quien ama profundamente, pero reconoce que no puede darle todo lo que ella necesita. La letra es desgarradora y honesta, con frases como "I want you, I need you, but there ain't no way I'm ever gonna love you", que encapsulan la complejidad de las relaciones humanas y el dolor de no poder cumplir con las expectativas del otro. Steinman, conocido por su habilidad para crear narrativas dramáticas y teatrales, logra plasmar en esta canción una mezcla de romanticismo y melancolía que resuena con cualquier oyente que haya experimentado el desamor.

Musicalmente, "Two Out of Three Ain't Bad" es una obra maestra. La producción, a cargo de Todd Rundgren, es impecable, con arreglos que van desde pianos suaves hasta crescendos orquestales que acompañan la voz poderosa y llena de matices de Meat Loaf. Su interpretación vocal es simplemente magistral; logra transmitir una gama de emociones que van desde la ternura hasta la desesperación, manteniendo al oyente completamente inmerso en la historia. La canción también cuenta con coros que refuerzan su carácter épico, típico del estilo de Steinman, que siempre buscaba llevar las emociones al límite.

Uno de los aspectos más destacables de la canción es su estructura narrativa. A diferencia de muchas baladas convencionales, "Two Out of Three Ain't Bad" no ofrece un final feliz, sino una conclusión realista y dolorosa. El protagonista acepta que, aunque puede ofrecer dos de las tres cosas que su amante desea (quererla y necesitarla), nunca podrá amarla de la manera que ella espera. Esta honestidad cruda es lo que hace que la canción sea tan conmovedora y atemporal.

"Two Out of Three Ain't Bad" es una obra maestra del rock teatral que combina letras profundas, una interpretación vocal impresionante y una producción musical impecable. Es una canción que trasciende generaciones y sigue resonando con audiencias de todo el mundo, gracias a su capacidad para capturar la esencia del amor, el deseo y la pérdida. Meat Loaf y Jim Steinman lograron crear una pieza que no solo es memorable, sino también profundamente humana.

Daniel 
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viernes, 28 de marzo de 2025

Disco de la semana 423: Todos Tus Muertos un disco que no puedes dejar pasar


Disco de la semana 423:  Todos Tus Muertos un disco que no puedes dejar pasar 

Si eres de los que cree que la música va más allá de un simple entretenimiento, que puede ser una herramienta de protesta, un grito de resistencia y un puente entre culturas, entonces *Todos Tus Muertos* es un álbum que no puedes dejar de escuchar. Publicado en 1991 por la banda argentina del mismo nombre, este disco es una joya del rock latinoamericano que fusiona punk, reggae, ska y rock con una energía tan cruda como auténtica. Si aún no lo has escuchado, te aseguro que te estás perdiendo de una experiencia musical que te dejará pensando, bailando y, sobre todo, sintiendo.

¿Por qué Todos Tus Muertos es un disco imprescindible?  

Imagina un álbum que te transporta a las calles de Buenos Aires a principios de los 90, donde la democracia intentaba renacer después de años de dictadura, pero la desigualdad y la corrupción seguían siendo pan de cada día. Ahora, piensa en una banda que logra capturar ese sentimiento de descontento y transformarlo en música. Eso es Todos Tus Muertos.  

Este disco no es solo una colección de canciones; es un manifiesto. Cada tema es una crítica social, una llamada a la resistencia y una celebración de la identidad latinoamericana. Desde el punk más agresivo hasta el reggae más relajado, la banda demuestra una versatilidad impresionante, creando un sonido que es tan diverso como el continente al que representa.  

Un recorrido por todas las canciones del álbum  

Para que no te pierdas ni un detalle, aquí te dejo un recorrido por todas las canciones que conforman este álbum imprescindible:  

1. "El Féretro": El disco arranca con un tema contundente que combina punk y reggae. Las letras, escritas por Félix Gutiérrez y Fidel Nadal, son una crítica feroz a la muerte y la opresión. Un inicio potente que marca el tono del álbum.  
2. "Demasiados Revueltos": Con un ritmo acelerado y letras que hablan de la confusión y el caos, esta canción es una explosión de energía que no te dejará indiferente.  
3. "Diez Segundos de Masacre": Un tema corto pero intenso, con un sonido crudo y directo que refleja la rabia y la frustración de una generación.  
4. "Turbulentas Tinieblas": Con apenas un minuto y medio, esta canción es una ráfaga de punk rock que te deja sin aliento. Perfecta para descargar toda tu ira.  
5. "¡A Combatir!": Un llamado a la lucha y la resistencia, con un ritmo contagioso y letras que inspiran a no rendirse nunca.  
6. "Dieciocho Horas": Una canción breve pero impactante, que refleja la monotonía y el hastío de la vida cotidiana.  
7. "Días de Escuela": Escrita por Gutiérrez y Nadal, esta canción es una crítica al sistema educativo y a la represión que sufren los jóvenes. Con un ritmo pegajoso, es uno de los temas más memorables del álbum.  
8. "Gente Que No": Un tema que critica a aquellos que se mantienen indiferentes ante las injusticias sociales. Con un sonido crudo y letras contundentes, es un llamado a la acción.  
9. "Armas (Para la Paz)": La canción más larga del álbum, con más de cinco minutos de duración. Es una reflexión profunda sobre la violencia y la búsqueda de la paz, con un ritmo que va desde el reggae hasta el punk.  
10. "No Más Apartheid": Un tema que denuncia el racismo y la segregación, con un mensaje de unidad y resistencia que sigue siendo relevante hoy en día.  
11. "Viejos de Mierda": Una crítica directa a las generaciones anteriores que han perpetuado la opresión y la injusticia. Con apenas un minuto y medio, es una ráfaga de rabia pura.  
12. "Más Bajo que tu Status": Escrita por Horacio Villafañe, esta canción es una crítica a las jerarquías sociales y a la arrogancia de quienes se creen superiores.  
13. "Tango Traidor": El álbum cierra con un tema que fusiona el punk con el tango, creando una atmósfera única. Las letras, escritas por Gutiérrez y Serrano, son una reflexión sobre la traición y la decadencia.  

Un sonido crudo y auténtico  

Uno de los aspectos que más me enamoró de este álbum es su producción. A diferencia de otros discos de la época, que buscaban un sonido más pulido y comercial, Todos Tus Muertos apuesta por una producción cruda y directa. Las guitarras suenan distorsionadas, la batería es contundente y los bajos tienen un groove que te atrapa. Es como si estuvieras en un concierto en vivo, sintiendo la energía de la banda en cada nota.  

Un mensaje que sigue vigente  

Lo más increíble de este álbum es que, a pesar de haber sido lanzado hace más de 30 años, su mensaje sigue siendo relevante. Las letras de Félix Gutiérrez, Fidel Nadal y Horacio Villafañe abordan temas como la injusticia social, la corrupción política y la lucha por la libertad, problemas que, lamentablemente, siguen presentes en nuestra sociedad. Escuchar este disco es como mirar en un espejo y darte cuenta de que, aunque han pasado décadas, muchas cosas no han cambiado.  

¿Por qué deberías escucharlo?  

Si eres fan del punk, el reggae, el ska o el rock, este álbum es para ti. Pero incluso si no te consideras un experto en estos géneros, Todos Tus Muertos tiene algo que ofrecerte. Es un disco que te invita a reflexionar, a bailar, a gritar y, sobre todo, a sentir. Es una ventana a la historia de América Latina y un recordatorio de que la música puede ser una herramienta poderosa para el cambio social.  

Además, si te gustan bandas como Rage Against the Machine, Manu Chao o Los Fabulosos Cadillacs, este álbum te encantará. Es una mezcla perfecta de energía, mensaje y diversidad musical que no tiene desperdicio.  

Un disco que no puedes dejar pasar  

Todos Tus Muertos es mucho más que un álbum; es una experiencia. Es un viaje por la historia, la cultura y la lucha de América Latina, envuelto en un sonido que te atrapa desde el primer segundo. Si buscas música con significado, con energía y con alma, este disco es para ti.  

Así que, ¿qué estás esperando? Busca Todos Tus Muertos en tu plataforma de streaming favorita, ponte los audífonos y déjate llevar por este viaje musical. Te aseguro que no te arrepentirás. Y si ya lo has escuchado, cuéntame en los comentarios cuál es tu canción favorita y por qué. ¡Nos vemos en el próximo post!

Daniel 
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1548.- That Smell - Lynyrd Skynyrd

That Smell, Lynyrd Skynyrd



     Corría el año 1976 y los excesos y el abuso del alcohol y las drogas era habitual en el seno del grupo, y  no estaban gozando de muy buena crítica por parte de la prensa debido a ello. Ronnie Van Zant, el líder de la banda, decide dar un giro y dejar estos abusos consciente del daño que que estos hacen a la imagen del grupo, algo de lo que algunos componentes del mismo todavía no eran muy conscientes.

A finales de 1976 se suceden una serie de accidentes de coche sufridos por varios componentes del grupo debido a los excesos. Alcohol, drogas y conducción son una mala combinación. Billy Powell y Allen Collins son dos de los componentes involucrados en sendos accidentes, pero el detonante sería el sufrido por Gary Rossington.  Nos encontramos en el fín de semana de la festividad americana y faltan unos días para que la banda comience su nueva gira, One More From The Road, y a Gary Rossington no se le ocurre otra cosa, en su Jacksonville natal (Florida), que ponerse al volante de su Ford Gran Torino completamente ebrio. El resultado es la colisión de su coche contra un poste de teléfonos y un roble para acabar literalmente empotrado y aparcado en el garaje de una casa ajena.

El accidente es el detonante para que Ronnie Van Zant junto con Allen Collins escribiera el tema That Smell, una clara advertencia sobre el abuso de las drogas y el alcohol que estaba dirigida claramente a Rossington y a algún que otro miembro más de la banda. El tema fue incluido y publicado en 1977 en el quinto álbum de estudio de la banda, Street survivors. La gira One More From The Road tuvo que retrasarse debido a las lesiones sufridas por Gary Rossington, el cuál fue multado por la banda con 5.000 dólares por su imprudencia. A partir de aquí se prohibieron el alcohol y las drogas en los camerinos, y la banda se esforzó por mantenerse fuera del alcohol y las drogas durante la gira.

jueves, 27 de marzo de 2025

Queen - The Miracle (Mes Queen)

 






¿Qué harías si a tu mejor amigo le diagnostican una enfermedad incurable, de esas que no vaticinan nada bueno, que no tiene cura? A sabiendas de que cada día se está apagando su vida, ¿cuál sería la primera reacción que tendría? A la tristeza inicial se sobrepone el coraje y la sensación de que todo puede ir mejor. E inclusive, en el fondo del corazón y por más racional que uno sea, siempre se alberga la esperanza de que suceda un milagro. Esta disco habla de eso. Pero no del milagro de la sanación, sino del milagro de la unión, de la amistad, de hacer música a pesar de los problemas, a pesar de que el fantasma de la muerte sobrevuela. Cierto es que las cosas no podrán ser iguales. De hecho, una vez que Freddie Mercury se sinceró frente a sus compañeros de grupo y les hizo saber que tenía Sida, la respuesta fue unánime: proteger al amigo, eludir las responsabilidades y el esfuerzo físico que implica una gira y estallar creativamente en el estudio. Así que eso es The Miracle: música. Nada de despedidas con lágrimas, nada de piezas dramáticas sobre la lucha contra la enfermedad (aunque a veces se alude a ello). Solo música hecha por hombres que quieren hacerte creer que están bien.

 Con eso en mente, los dos primeros temas tienen algo de sentido, pero siguen siendo desconcertantes. A menudo me he preguntado qué los llevó a grabar un par de canciones sobre fiestas hedonistas a estas alturas de su carrera. Todos tenían 40 años o al menos se acercaban a ellos, y Freddie se había despedido públicamente de sus días de fiesta antes incluso de que le diagnosticaran SIDA, Estas canciones son superficiales incluso para los estándares de Queen, Party suena como si The Shaggs hicieran una especie de dance-punk con tambores y percusión caóticas, supongo que intentaban despistar a los especuladores, y tal vez lo consiguieron, Khashoggi's Ship es la banalidad del boogie rock ejemplificada, tiene un riff limpio al estilo de AC/DC y una bonita melodía vocal que lo acompaña, es una pena que la voz de Freddie fuera demasiado débil para lograrlo en este punto, estos dos primeros temas son malos, las sesiones de Miracle dejaron muchos recortes, cualquiera de los cuales habría encajado mejor en el álbum. Afortunadamente, una vez que suena la canción principal, el álbum cobra sentido. En cuanto a melodías y arreglos, The Miracle es casi perfecto: tan simple como complejo, clásico y moderno, líricamente Freddie enumera los supuestos milagros que han sucedido en la Tierra: la lluvia en el Sahara, los bebés de fecundación in vitro, la construcción del Taj Mahal, etc. Finalmente, pide paz en la Tierra, el milagro definitivo, supongo. Es demasiado obvio y hippie para mi gusto, bastante cursi y exagerado incluso para los estándares de Queen, pero lo dejo pasar con gusto, considerando de dónde probablemente venía Freddie, estoy seguro de que legítimamente quería la paz en la Tierra, pero no puedo quitarme la sensación de que es una tapadera. Nunca se dice directamente, pero se insinúa que Freddie estaba rezando por un milagro muy específico. En ese momento, el VIH/SIDA era completamente incurable, por lo que un avance en ese campo habría sido realmente un milagro, especialmente si le hubiera salvado la vida. No pudo ser, pero no importa, se podría decir que Freddie Mercury fue un milagro en sí mismo. A continuación, la única canción del álbum que probablemente el público general reconocería: la feroz roquera I Want It All, una lástima enorme que la canción nunca se haya interpretado en vivo, ya que en el estadio se siente como su hogar. Es pegadiza, es simple, tiene un estribillo que puedes corear y un ritmo que puede volverte euforico, es el himno definitivo del hard rock. No tengo ninguna duda de que puede erigirse con orgullo entre los grandes éxitos de Queen, es increíble que lo lograran a estas alturas de su carrera. La cara A termina con la canción que menos me gusta, pero aun así es un tema bastante sólido por derecho propio, sí, es The Invisible Man, una canción que solo pudo existir en los 80 y que asi es mucho mejor, es cursi sin complejos y, por lo tanto, muy divertida. La introducción es simplemente disparatada y me atrapa de inmediato, creando un estribillo bastante pegadizo más adelante. Nunca pensé que escucharía una canción basada en el sonido orquestal del antiguo teclado Casio, y mucho menos una que lo utilizara con tanta eficacia. Es tan aleatorio que al principio te pilla desprevenido, pero crece como un hongo. La canción también alberga uno de los mejores solos de guitarra que Brian May ha creado, se aleja por completo de su estilo habitual y suena casi robótico y digital, pero lo aprovecha. La canción nombra a todos los miembros de la banda.


La cara B abre con Breakthru, el tema que posiblemente debería haber abierto el álbum, la introducción a capela evoca a Queen de los 70, recordando temas como Somebody to Love, un recordatorio de que incluso en los 80, cargados de sintetizadores, seguían logrando armonías grupales operísticas mejor que nadie. No pasa mucho tiempo antes de que los sintetizadores entren en acción, y nos deleitan con una de las mejores composiciones de Roger Taylor. El otro sencillo del álbum es Scandal, una canción que me sorprende no sea más popular, está impulsada por un riff increíblemente pegadizo a medio camino entre la guitarra y el sintetizador, posiblemente ambos tocando a la vez. La apasionada voz de Freddie es pegadiza, la letra es un ataque feroz a la prensa que no le dio un respiro a la banda durante estos tiempos difíciles, lo último que Freddie necesitaba durante su batalla contra el sida era tener que lidiar también con un paparazzi invasor. 

My baby does me, que suena más a Hot Space que a todo lo anteriormente escuchado. Un tema malo pero hasta disfrutable por el gran trabajo de John Deacon. El álbum cierra con Was It All Worth It, y está a la altura de los mejores temas. La producción exagerada de los 80 que define a The Miracle está sorprendentemente ausente, al menos inicialmente, en cambio, nos deleitan con un sonido despojado de guitarra impulsado directamente de los años 70, prueba de que después de todo este tiempo, Queen todavía podía rockear. No dura mucho antes de que los temidos teclados de los 80 regresen, pero está bien, porque Mercury y compañía aún tienen algunas sorpresas más guardadas. A mitad de la canción toma un giro a la izquierda tan aleatorio que no puedes evitar recordar la sección central de Bohemian Rhapsody. El pastiche de rock de los 70 se intercambia por una orquestación cinematográfica en un movimiento que tiene a Freddie Mercury escrito por todas partes, un recordatorio de que incluso después de todo este tiempo, juega con sus propias reglas. La letra es lo más cercano que el álbum llega a reconocer la enfermedad de Freddie, tiene sentido, la banda sabía que era muy probable que fuera lo último que Freddie viera publicado. Menos mal que resistió y la banda pudo despedirse con Innuendo. Was It All Worth It es un gran tema, pero es demasiado optimista y frívolo para ser una despedida adecuada.

En general, The Miracle es una parte fascinante del legado de Queen. El más logrado de sus discos de los 80, el más fresco, el más dedicado, rezuma una pasión que los miembros de Queen probablemente no habían sentido desde 1976. La pequeña reina estaba de vuelta en su trono. Por un breve pero estruendoso instante. Hasta el final desgarrador.

1547.- Soy un truhan, soy un señor - Julio Iglesias

 

A mis 33 años es una obra fundamental en la carrera de este artista grande. Julio se pone el mono de trabajo y, tras años de inactividad creativa, vuelve a componer y se hace prácticamente un long play completo con la única excepción de “Soy un truhan, soy un señor”, compuesta por Ramón Arcusa, que por primera vez colabora con él también en la dirección musical, y por su inseparable compañero dinámico Manolo de la Calva. Se trata del LP de Julio Iglesias que más veces se ha reeditado y que siempre, en uno u otro soporte, ha permanecido a la venta desde su primera edición en 1977. Baladas marcas de la casa como la melancólica y blandita “Sono Io”, que a pesar de su título italiano viene cantada en castellano. Y siguiendo con temas lentas, tropezamos con la ampulosa y algo sosa, pero cantada con matización excelente: “Por un poco de tu amor”. Otra balada muy de Julio es la soñadora “¿Dónde estarás?”. “33 años” supone una larga reflexión íntima con una buena letra, que habla del paso del tiempo y que constituye una autobiografía, eso sí, cargada de tópicos, con una instrumentación exquisita con toques de oboe, piano y cuerda.

 

Pero ante todo este LP es el disco donde se estrena “Soy un truhan, soy un señor”, jactanciosa, chulesca, pegadiza y el tema más conocido y reconocido de la larga carrera de Julio Iglesias. Quién no ha cantado o tarareado alguna vez aquello de: “Y es que yo amo la vida, amo el amor, soy un truhan, soy un señor, algo bohemio y soñador”. El hit por antonomasia de Julio Iglesias, será número uno de ventas de singles en España. La composición aparece firmada por Ramón Arcusa y Manuel de la Calva; es decir, por el Dúo Dinámico. Siempre me imaginé al propio Julito riéndose mientras componía 'Soy un truhán, soy un señor' a sus 33 años (la edad que tenía cuando se publicó el tema que va en un disco llamado así, 'A mis 33 años'. Pero no. La canción no es de Julio, aunque la haya cantado siempre él, si no que la compuso Ramón Arcusa (el del Dúo Dinámico), aunque él siempre ha dicho que el único que podía cantar esa canción "como Dios manda" es Julio Iglesias. Y sí. Tiene razón. Julio Iglesias versionó el tema en varios idiomas: en italiano mola hasta el título ('Sono un pirata, sono un signore', en alemán apesta y seguro que hay por ahí alguna cover que merezca la pena... Aunque lo que está claro es que no hay orquesta de pueblo que no la haya tocado en las fiestas patronales en los últimos 30 años, ni karaoke que no la tenga en su repertorio. No me ha dado tiempo a investigar mucho, pero yo es que ya tengo mi interpretación favorita de 'Soy un truhán, soy un señor': la de Tricicle. Qué forma mas elegante (y descojonante al mismo tiempo) de parodiar al golfo... ¡y sin cantar!

miércoles, 26 de marzo de 2025

1546.- Watching the Detectives - Elvis Costello

 

Aunque ha variado su sonido y estilo a lo largo de los años, la música de Elvis Costello nunca se ha considerado innovadora ni original. Ciertamente, la música de My Aim Is True no tiene nada de nuevo: se deriva en gran medida de la época del rock and roll entre Buddy Holly y The Kingsmen, un sonido que evoca a Eddie Cochran, Gene Vincent y los grupos femeninos. No diría que las letras son la única razón para escuchar a Elvis Costello, pero sin duda son su principal atractivoa gran diversidad de sus letras es impresionante, y su calidad constante a lo largo de los años lo es aún más. Pero yo diría que el aspecto más importante de las letras de Elvis Costello es que están firmemente arraigadas en las estructuras y el lenguaje de la música popular, y a pesar del sesgo asociado con la etiqueta "popular", se consideran poesía en todos los sentidos de la palabra. Hay gente que mantiene que la mayoría de las letras de rock no tienen mucho sentido y que esto podría deberse a que la mayoría de los letristas de rock se dormían en clase de inglés o a que se formaron la creencia de que la poesía es algo pretencioso y no se ajusta a las motivaciones básicas (es decir, el impulso sexual) del rock and roll, es un tema de debate. Personalmente, creo que se debe a que escribir buenas letras es una tarea difícil y, de hecho, la mayoría de los rockeros se dormían en clase de literatura inglesa cuando no encontraban la manera de faltar a clase.

Elvis Costello publica en 1977 su primer álbum, My Aim Is True, se estrena en el año del punk con este disco llamado a hacer historia, lo deja bien claro desde esa fotografía de portada que cualquiera identifica como icónica de un solo vistazo: Gafas que honran a Buddy Holly y pose inconfundible con esas piernas semiflexionadas en un rictus que es puro rock and roll, como su nombre artístico: nada de medianías, se bautiza como el Rey y se apellida como su abuela. Encantador, ¿verdad?. El sonido de este trabajo es casi una isla dentro de su discografía, puesto que los músicos que acompañan solo se quedarían por este álbum y desaparecerían para convertirse en un grupo llamado 'News', esto, sumado a que las 12 canciones de My Aim is True fueron grabadas en tan solo 24 horas de estudio alquilado, generan un álbum que sin llegar a ser lo-fi ni mucho menos, se siente mucho más amateur y hogareño de lo que Costello llegaría a sonar posteriormente. Como siempre, el trabajo de Nick Lowe es funcional a más no poder, aportando incluso con coros y guiando la composición de ciertos números.

Nos detenemos en la canción Watching the Detectives, la inspiración para la canción surgió de otra banda icónica que también lanzó su álbum debut en 1977, Costello explica: «Estaba en mi piso a las afueras de Londres antes de convertirme en músico profesional, y llevaba treinta y seis horas despierto, de hecho, estaba escuchando el primer álbum de The Clash, cuando lo escuché por primera vez, me pareció terrible. Luego lo volví a escuchar y me gustó mucho, al final, me quedé despierto toda la noche escuchándolo con auriculares y me pareció brillante, fue entonces cuando escribí Watching the Detectives. Si bien la inspiración de las canciones surgió al escuchar a The Clash, el aspecto visual de la canción transmitido a través de las letras fue un ejemplo del tema noir constante de Costello que transmitía imágenes de detectives, mujeres, armas y cigarrillos como los que se ven en los programas de detectives estadounidenses. Costello tenía en mente un sonido de piano que utilizara el tipo de patrones cortos y repetitivos por los que era famoso el compositor de películas Bernard Hermann. "Waiting for the Detectives" es también el punto culminante musical del álbum, con su aire de reggae noir hitchcockiano. Lo que hace única a la canción son las sobregrabaciones de piano añadidas por Steve Nieve, cuyos acordes distorsionados aceleran el ritmo para crear una emocionante construcción que resalta el pasaje "shoot-shoot-shoot-shoot" del estribillo.

martes, 25 de marzo de 2025

1545.- You Light Up My Life - Debby Boone

 

Debby Boone, la joven que cantó "You Light Up My Life", no era famosa ni conocida, se encontró con una canción que surgió de una película, aunque esa película, también llamada You Light Up My Life, no fue un gran éxito y los críticos la detestaron. La canción principal de es pelicula es una balada grandiosa y exagerada, un género imperecedero, pero que no garantizaba necesariamente un éxito masivo en 1977, sin embargo reinó. "You Light Up My Life" fue un éxito durante las fiestas, y las baladas exageradas suelen triunfar en esa época del año.  El éxito de la canción se vuelve aún más desconcertante al conocer su historia inquietante, enrevesada y, en última instancia, oscura. Joseph Brooks, el hombre que escribió y produjo "You Light Up My Life", era un veterano compositor de jingles publicitarios que se había dedicado a componer para películas, Brooks decidió que quería hacer películas él mismo, así que escribió, dirigió, produjo y autofinanció la película You Light Up My Life, un sombrío drama romántico, Columbia adquirió la película, rodó un final más feliz y la lanzó al mercado. Didi Conn, era la actriz principal de la película, pero no era cantante, así que, en el momento culminante, cuando canta "You Light Up My Life" hace playback. En la película, escuchamos la voz de Kasey Cisyk, la cantante de jingles publicitarios que la grabó con Brooks, pero este quería librarse de pagarle a Cisyk y Brooks decidió grabar una versión diferente de la canción, con otra cantante, usó la pista orquestal original de la versión de Cisyk, ya que no quería volver a pagar por una orquesta. Y como la voz de Cisyk había sido captada por los micrófonos que grababan a la orquesta, necesitaba encontrar a un cantante que interpretara la canción exactamente igual que la versión original, y ahí llegó Debby Boone que provenía de una familia de artistas. Pat Boone era su padre, y su abuelo materno, la estrella del country Red Foley, Debby y sus hermanas empezaron a hacer giras y grabaciones siendo niñas, cantando gospel y versionando canciones pop. Durante un tiempo, firmaron con Motown, lo cual es extraño, y tuvieron pequeños éxitos de radio de música contemporánea para adultos con versiones de Supremes y ABBA. Debby, de 20 años, nunca había grabado una canción en solitario antes de "You Light Up My Life", pero el dueño de Curb Records, Mike Curb, pensó que tenía potencial como solista y la animó a hacer la canción.

 

Tal como está escrita, "You Light Up My Life" es una balada de amor bastante típica: "Por fin, una oportunidad para decir “Hey, I love you' / Nunca más quiero estar sola". Pero debido a su letra tan vaga, funciona perfectamente como una canción religiosa, y así lo quiso decir Boone cuando la cantó. Para ella, el "Tú" de la canción es Dios, y dado lo que la gente sabía sobre Boone y su familia, probablemente fue así como la escucharon. Como cancion, "You Light Up My Life" es aburrida, sosa y forzada, pero tiene un gancho fuerte, y las cuerdas y los pianos dan en el clavo. Boone no tiene una voz potente y suena mal en algunos momentos culminantes, posiblemente al menos en parte porque intenta replicar la versión de otra cantante con mayor capacidad, pero suena como si te lo creyeras, algo que no se puede decir de todas las baladas cinematográficas grandiosas y sentimentales. Boone ganó el Grammy a Mejor Artista Nuevo tras el éxito de "You Light Up My Life", pero nunca llegó ni de lejos al top 10. Su siguiente tema, "California" de 1978, escrito por Brooks, alcanzó el puesto número 50. Su siguiente tema de éxito para una película, "When You're Loved", de " The Magic Of Lassie " de 1978, fue nominado a otro Óscar, pero no entró en las listas. Boone tuvo más éxito en la música country; su sencillo de 1980, "Are You On The Road To Lovin' Me Again", fue número 1 en las listas country durante una semana, aunque no llegó a la cima. De ahí en adelante, Boone se dedicó a la música cristiana y a la actuación teatral. También ha escrito varios libros infantiles con su esposo, el pastor e ilustrador Gabriel Ferrer. Y en 2005, tras 16 años alejada de la industria musical, lanzó Reflections Of Rosemary, un álbum tributo dedicado a su difunta suegra, Rosemary Clooney. (George Clooney es, si me explico bien, el primo político de Boone).

lunes, 24 de marzo de 2025

1544 - ELO - Mr Blue Sky


1548 - ELO - Mr Blue Sky

"Mr. Blue Sky" es, sin duda, una de las canciones más icónicas y alegres de la historia de la música pop. Lanzada en 1977 como parte del álbum Out of the Blue de Electric Light Orchestra (ELO), esta obra maestra de Jeff Lynne se ha convertido en un himno atemporal que celebra la luz, la felicidad y la esperanza. Con su mezcla única de rock sinfónico, arreglos orquestales y un toque de psicodelia, la canción es un viaje sonoro que invita a sonreír incluso en los días más grises.

Desde el primer acorde, "Mr. Blue Sky" te transporta a un mundo de colores brillantes y emociones positivas. La introducción, con su ritmo pegajoso y los efectos de sonido que imitan la lluvia y los truenos, prepara el escenario para una explosión de energía. La letra, simple pero efectiva, personifica al cielo despejado como un personaje amigable que llega para alejar la tristeza: "Mr. Blue Sky, please tell us why / You had to hide away for so long?". Es una celebración de la luz después de la oscuridad, un recordatorio de que los días soleados siempre regresan.

La producción de la canción es simplemente brillante. Jeff Lynne, conocido por su perfeccionismo y su amor por los detalles, creó una pieza que combina guitarras vibrantes, teclados luminosos y un coro celestial. Los arreglos de cuerdas y vientos, característicos de ELO, añaden una capa de grandiosidad que eleva la canción a otro nivel. Además, la estructura de "Mr. Blue Sky" es una montaña rusa de emociones: desde el puente instrumental con su solo de guitarra juguetón hasta el coro final que te deja con ganas de volver a escucharla.

Lo más fascinante de "Mr. Blue Sky" es su capacidad para resonar con audiencias de todas las edades y culturas. A pesar de haber sido escrita hace más de cuatro décadas, su mensaje universal de optimismo sigue siendo relevante hoy en día. La canción ha sido utilizada en películas, comerciales y series de televisión, convirtiéndose en un símbolo de alegría y renovación. Es imposible escucharla sin sentir una oleada de energía positiva.

"Mr. Blue Sky" es mucho más que una canción; es una experiencia que ilumina el alma. Jeff Lynne y ELO lograron capturar la esencia de la felicidad en poco más de cinco minutos, creando una obra que trasciende el tiempo y el espacio. Si alguna vez necesitas un recordatorio de que el sol siempre sale después de la tormenta, solo tienes que poner "Mr. Blue Sky" y dejar que su magia te envuelva. Es, sin duda, un tesoro musical que seguirá brillando por generaciones.

Daniel 
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domingo, 23 de marzo de 2025

A Kind of Magic - #MesQueen


"A Kind of Magic" ("Una especie de magia") fue el duodécimo álbum de estudio publicado por Queen, un disco que, como su propio nombre indica, llegó cargado de cierto toque de magia, o al menos con la particularidad de ser, en su mayor parte, la banda sonora no oficial de la exitosa película "Highlander", conocida en España como "Los Inmortales". Solo tres canciones del disco no aparecían en el film, y eso hizo que el disco tuviera una unidad temática que Queen no lograba desde los tiempos de sus obras de ópera rock más celebradas. Pero no es "A Kind of Magic" un disco de ópera rock ni mucho menos. Todo lo contrario, si algo se le achacó en negativo a esta obra de Queen fue que, como en muchos de sus discos de los ochenta, hubieran abandonado definitivamente el enfoque pomposo y operístico de sus obras más apreciadas, en favor de un "heavy pop rock" más asequible y comercial.


Lanzado el 2 de junio de 1986 en el Reino Unido, y al día siguiente en Estados Unidos, "A Kind of Magic" tuvo un gran éxito en las Islas Británicas, alcanzando el primer puesto en las listas de ventas y manteniéndose en éstas durante 63 semanas. El disco fue producido por Queen, Mack y David Richards, y su trabajo tuvo reacciones diversas por parte de la crítica especializada, que como ocurría con los fans de la banda, se dividieron entre los que hubieran deseado una vuelta a las estructuras clásicas de sus primeros discos, y los que disfrutaban de un sonido más cercano, rockero y accesible, que sus detractores llegaron a denominar como "heavy de plástico". Gustos o preferencias aparte, lo que es innegable en "A Kind of Magic" son las deslumbrantes interpretaciones tanto vocales como instrumentales, que hicieron de este disco uno de los más potentes de su período ochentero.

El disco comienza a lo grande con "One Vision", cinco minutos de enérgico himno rock de potentes guitarras y sintetizadores en las que Mercury canta sobre la unión y la esperanza de que todos podamos vivir juntos bajo una misma visión común. Es precisamente uno de los tres temas que no pertenecen a la banda sonora de "Highlander" (de hecho apareció en otra película titulada "Iron Eagle") pero su fuerza justifica de sobra que la eligieran como el arranque del disco. A continuación, llega el turno para "A Kind Of Magic" tema firmado por Roger Taylor y que da título al disco, y una de las canciones más icónicas de Queen. Aquí los decibelios bajan un peldaño, pero en compensación nos ofrecen un ritmo de lo más pegadizo y una letra que juega con la idea de la magia y lo sobrenatural, en línea con la temática de "Highlander".

Con "One Year of Love", firmada por John Deacon, llega la primera de las baladas del disco, en la que destaca el tono melancólico y la aparición de un saxofón, que le da un toque elegante y que combina a la perfección con la suave y conmovedora voz de Freddie Mercury, facturando en conjunto una correcta canción de disco, aunque lejos del nivel del comienzo de éste. Le sigue "Pain Is So Close to Pleasure", firmada a medias por Freddie Mercury y John Deacon, y el segundo tema de "A Kind of Magic" que no aparece en "Highlander". Al contrario que ocurre con "One Vision", que mejora incluso a muchos de los temas de la película, esta canción parece incluida simplemente para completar el metraje del disco, porque su toque bailable, casi de aire Motown, no parece encajar del mismo modo en el conjunto. No puede decirse lo mismo de "Friends Will Be Friends", la tercera canción que no puede considerarse parte de esa banda sonora, porque estamos ante otra de las canciones icónicas e imprescindibles de la discografía de Queen. Firmada de nuevo por Mercury y Deacon, es un imponente himno a la amistad y la lealtad, con coros de estadio y un gran trabajo de Brian May a la guitarra.

El resto del álbum lo componen en su totalidad canciones de la película "Highlander", y sin duda el momento más alto de este último bloque son los más de cinco minutos de la impactante balada "Who Wants To Live Forever", un tema de Brian May que encaja como un guante en la temática de la película al plantearse lo absurdo de desear la inmortalidad, pero que también puede interpretarse como la aceptación triste y sombría de lo inevitable de la muerte. Freddie Mercury aún no había sido diagnosticado de SIDA en que grabaron esta canción, pero su letra parece extrañamente asociada y premonitoria.  La canción brilla sobremanera con la participación de la Orquesta Filarmónica Nacional y la desgarradora interpretación vocal de Mercury, y es uno de los momentos más impactantes del disco, que aún depara momentos interesantes como el heavy metal de "Gimme the Prize (Kurgan's Theme)", plagada de energía y potentes riffs de guitarra, el ritmo rápido y urgente de sintetizadores y guitarras de "Don't Lose Your Head" y el cierre en lo más alto con "Princes of the Universe", la canción principal de "Highlander". Escrita por Mercury, es un himno épico de grandiosa instrumentación que celebra la inmortalidad y el poder.

El grupo acompañó la promoción del disco con una gira que será para siempre recordada como la más espectacular de Queen, y en especial por el célebre concierto en Wembley, el momento más álgido de la banda en directo. En esa gira, cuatro canciones de "A Kind of Magic" formaron parte de un repertorio plagado de sus grandes éxitos ("One Vision", "A Kind of Magic", "Who Wants to Live Forever" y "Friends Will Be Friends"), pero lamentablemente, y tras su exitoso paso por Europa, los problemas de salud de Mercury hicieron su aparición y la banda rechazó continuar la gira en Estados Unidos, y terminó cancelando los conciertos programados para Japón y Australia. Ese fue el momento en el que empezó a apagarse la magia, que aún tendría destellos posteriores en discos como The Miracle (1989) o Innuendo (1991), antes de apagarse definitivamente el 24 de noviembre de 1991, con la muerte de uno de los grandes genios de la música moderna.

1543 - Billy Joel - Just the Way You Are

Just the Way You Are, escrita e interpretada por el icónico cantautor Billy Joel, es una de las baladas más emblemáticas de la música popular de los años 70. Lanzada en 1977 como parte del álbum The Stranger, la canción no solo se convirtió en un éxito comercial, sino que también ganó dos premios Grammy en 1979, consolidando a Billy Joel como uno de los artistas más talentosos de su generación. Con su melodía suave, letras sinceras y un mensaje atemporal, esta canción ha perdurado como un himno al amor incondicional.

La canción comienza con un arreglo de piano característico de Billy Joel, que inmediatamente establece un tono íntimo y emotivo. La instrumentación, que incluye saxofón, batería y cuerdas discretas, complementa perfectamente la voz cálida y expresiva de Billy Joel. La producción, a cargo de Phil Ramone, es impecable, logrando un equilibrio entre la simplicidad y la riqueza sonora que permite que la letra y la melodía brillen por sí mismas.

La letra de Just the the Way You Are es un tributo al amor genuino y a la aceptación de la pareja tal como es. Joel expresa admiración y gratitud hacia su amada, destacando que no desea que cambie nada de ella. Frases como "Don’t go changing, to try and please me"* (No cambies para intentar complacerme) y *"I love you just the way you are" (Te amo tal como eres) resuenan como un mensaje de amor incondicional y autenticidad. En una época en la que muchas canciones de amor se centraban en el drama o la idealización, Billy Joel ofrece una perspectiva madura y realista, celebrando la belleza de la imperfección y la individualidad.

El impacto de la canción trasciende lo musical. Se convirtió en un himno para parejas de todo el mundo, utilizada en bodas, aniversarios y momentos especiales. Su mensaje universal ha permitido que siga siendo relevante décadas después de su lanzamiento. Además, la canción marcó un punto de inflexión en la carrera de Billy Joel, demostrando su habilidad para combinar letras profundas con melodías accesibles y memorables.

Sin embargo, la historia detrás de la canción también tiene un matiz interesante. Aunque muchos asumen que fue escrita para su entonces esposa Elizabeth Weber, Joel ha mencionado en entrevistas que la canción fue inspirada por varias personas y experiencias en su vida. Este detalle añade una capa de universalidad a la canción, ya que no está ligada a una sola historia, sino que puede ser interpretada y sentida de múltiples maneras.

Just the Way You Are es una obra maestra que combina una melodía cautivadora con un mensaje profundo y sincero. Billy Joel logró crear una canción que no solo define su estilo, sino que también toca el corazón de quienes la escuchan. Su legado perdura como un recordatorio de que el amor verdadero se basa en la aceptación y el respeto mutuo, valores que nunca pasan de moda.

Daniel 
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sábado, 22 de marzo de 2025

1542.- Paul Simon - Slip Slidin' Away


1545 - Paul Simon - Slip Slidin' Away

Paul Simon, uno de los más grandes narradores de la música popular, nos regaló en 1977 Slip Slidin' Away, una canción que encapsula la melancolía y la reflexión sobre la vida, el amor y las oportunidades perdidas. Aunque inicialmente no formaba parte de ningún álbum, la canción se convirtió en un éxito y fue incluida posteriormente en Greatest Hits, Etc.. Con su estilo característico, Paul Simon combina letras profundas con una melodía sencilla pero emotiva, creando una pieza que resuena en el alma del oyente.

La canción comienza con una suave guitarra acústica y un ritmo pausado que invita a la introspección. La voz de Paul Simon, cálida y cercana, nos guía a través de una serie de historias que exploran temas universales: el paso del tiempo, las decisiones que tomamos y cómo estas nos llevan por caminos inesperados. La frase "Slip slidin' away, slip slidin' away, you know the nearer your destination, the more you're slip slidin' away" funciona como un estribillo que resume la sensación de que, a veces, cuanto más nos acercamos a nuestros objetivos, más se nos escapan de las manos.

En las estrofas, Paul Simon nos presenta personajes que luchan con sus propias realidades. Un hombre que intenta comunicar su amor pero no encuentra las palabras adecuadas, otro que reflexiona sobre su vida y se da cuenta de que ha dejado atrás lo que realmente importaba, y una mujer que enfrenta las consecuencias de sus decisiones. Cada historia es un pequeño retrato de la condición humana, lleno de empatía y comprensión. Simon no juzga a sus personajes; simplemente los observa y nos invita a hacer lo mismo.

Musicalmente, la canción es un ejemplo de la maestría de Simon para crear atmósferas íntimas. El uso de instrumentos como el bajo, la guitarra y los coros sutiles en el fondo añaden capas de profundidad sin restarle protagonismo a la letra. La producción es limpia y minimalista, lo que permite que la narrativa sea el centro de atención.

Slip Slidin' Away es una de esas canciones que te acompañan en momentos de reflexión. No es una pieza alegre, pero tampoco abrumadoramente triste. Es realista, honesta y, en cierto modo, reconfortante. Nos recuerda que la vida está llena de altibajos, y que a veces, incluso cuando sentimos que todo se nos escapa, hay belleza en el proceso de intentar mantener el equilibrio.

Esta canción es un testimonio del talento de Paul Simon para contar historias que conectan con lo más profundo de nuestra humanidad. Es una obra maestra atemporal que sigue resonando con nuevas generaciones, demostrando que la buena música no tiene fecha de caducidad. Si aún no la has escuchado, es momento de darle una oportunidad y dejarte llevar por su poesía musical.

Daniel 
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viernes, 21 de marzo de 2025

Disco de la semana 422: Screamadelica - Primal Scream

 


Cada vez que escribo una nueva reseña, tengo el hábito de escuchar el álbum sobre el que estoy escribiendo, para ayudarme a sumergirme y asegurarme de que no se pierda ningún detalle, me calzo los cascos, cierro los ojos y vuelvo a escuchar el álbum una o dos veces. “Screamadelica”, la obra maestra de la banda escocesa Primal Scream, sin embargo, se ha convertido en una notable excepción, ya que la he estado escuchando en bucle durante casi un mes y posponiendo una reseña sobre ella solo para engañarme a mí mismo pensando que la escucharía nuevamente solo una vez. Conocí a Primal Scream en la época de los “bailes” alternativos, donde casi siempre tocaban “Rocks”, una de sus canciones más famosas. Dos cosas me dejaron perplejo mientras miraba el clip que se reproducía en la pantalla mientras sonaba la canción: por mucho que pareciera, no eran los Rolling Stones los que tocaban esa canción y, por convincente que fuera, Bobby Gillespie literalmente no era una mujer. Sentí curiosidad por esa banda, así que decidí investigarla y descubrí que era una de las bandas más importantes en combinar el rock y la psicodelia con la música dance y house. Lo cierto es que el sonido de “Screamadelica” escapa a cualquier tipo de clasificación. Las influencias que dieron forma al álbum son absurdamente distintas: Beach Boys, Sly and the Family Stone, Can, Brian Eno, Thin Lizzy, Siouxsie and the Banshees, P-funk, así como toques aquí y allá de dub, reggae, gospel, música industrial y disco. “Screamadelica” es un caleidoscopio de referencias que recrean para satisfacer sus propias ambiciones, Ninguna canción se parece a otra, pero al mismo tiempo todo fluye de forma extremadamente natural, todo converge para convertirse en uno de los álbumes más psicodélicos de la década de 1990.


Movin' on up es la canción que abre el disco, es uno de los dos temas producidos por Jimmy Miller, y su mano es notoria, la entrada en guitarra acústica tiene una fuerza y potencia que parece un riff por sí mismo. El sol pica en verano, piano alegre, tambores tropicales, gospel ceremonial, ángeles en las nubes, el sol es realmente su felicidad, un bajo más débil/oscuro no logra superar, esta canción es la hija normal del álbum, el sol me está mirando (de la portada del álbum). Consigue tener la épica de los Rolling Stones en pleno sur de Estados Unidos en 1972, la percusión de Tomanov es impecable, el piano de Duffy evoca a la tradición de las iglesias negras, lo que se confirma con los coros gospel a todo reventar, además de un solo de Young realmente impecable. Así iniciado, el disco se abre paso como dinamita pura, con la intensidad de verdaderas estrellas del rock. Slip inside this house es un cover a la banda psicodélica de los 60s, The 13th Floor Elevators, el cual es adaptado magistralmente al estilo acid house con un toque indie en la esencia de Primal Scream, llama profundamente la atención la interpretación vocal de Robert Young, que provee al tema de una voz espectral pero incluso más suave que la de Bobby Gillespie. Tubos de madera tintineantes, tambores callejeros (estilo hip hop), voces risueñas, voces que hablan, cuerdas suaves/meneantes, vocalización de anuncios, arpa eléctrica, rayos sinápticos, dominó de dedos (en el piano), distribución cóncava de las voces, guitarras que entran y salen de la canción varias veces, distorsión al final de las grabaciones saqueadas, nunca me di cuenta de lo apagada que estaba su voz. La producción a cargo de Hypnotone, Andrew Weatherall y Andrew Innes, sumado a la modificación de la letra, dejan a este cover totalmente a tono con el disco, reforzando el rock sesentero del tema anterior con este tema en sí, pero introduciendo el elemento acid house de forma contundente. 

Don't fight it, feel it es acid house en estado puro, interpretado vocalmente por Denise Johnson y producido por la dupla Weatherall-Nicholson, el tema es una rave en sí mismo, hecho para invitar al baile, con toda una gama de efectos house y predominio del piano de Duffy en varias partes. Me encanta la diversidad étnica, el silbato gordo del árbitro, los desgarros psicológicos (¿tal vez un sintetizador de guitarra pellizcado?), el láser de encendido, risa de gato, retardo de batería, rasguños en la guitarra mientras está configurada en ambiente eléctrico, canales de vocalización divididos, instrumento de fuente, torbellino rasposo (con velocidad intermitente)..  todo es un exceso maravilloso. Higher than the Sun esta canción es parte de la gama de canciones de Primal Scream que entran en una peculiar categoría de temas reflexivos, profundos e intensos, la voz de Gillespie es sencillamente cósmica, la melodía invita literalmente al despegue del planeta tierra e instrumentalmente todo va adquiriendo un ascenso imparable que de repente explota en un gran clímax; la atmósfera, gracias a la producción de The Orb es una de las mejores del disco y consagra la atmósfera general de Screamadelica en su faceta más honesta, espiritual y espacial. Inner flight: Un gran tema instrumental en el que se eleva la apuesta atmosférica del tema anterior, y es que literalmente el ascenso al espacio aquí es explícito, la belleza cósmica es materializada por arreglos y sonidos que parecen la respuesta extraterrestre a "Pet Sounds" de los Beach Boys, las guitarras, teclados y esporádicas voces de Gillespie alcanzan la inmortalidad en un nocturno campo elíseo. Come together en el álbum aparece la versión remixada por Weatherall y Nicholson para el disco del tema del mismo nombre publicado poco entes, en dicho single era interpretada por Gillespie, con una melodía pegajosa y un coro impresionante; la versión del disco en cambio es principalmente instrumental, sólo se escucha una intervención gospel de Denise Johnson y una grabación de un discurso del político afroamericano Jesse Jackson, se trata de un remix extenso y con toques de dub, con un órgano dándole una fuerte potencia eclesiástica, enfocada a una atmósfera que tributa a las comunidades negras del sur de Estados Unidos, Primal Scream se siente como si fueran uno con el mundo en LSD, perturbación de 16 bits, la música es su vida y esto es lo mucho que la aman, trompa de Broadway (vibras positivas), superando a LaGWAFiS fácilmente, el violín al final de una película, outro de ángulo agudo 

Sin Loaded este disco no hubiese sido lo que es, el famoso remix de Andrew Weatherall a 'I'm losing more than I'll ever have' del disco homónimo de la banda, es como lo opuesto a una banda sonora de película, deleite de saxofón, clic de semilla de manzana, ventosa invertida, bajo bajo pero agradable, guitarras despertando, instrumentos que recuerdan el pasado, cantando a través del tiempo, sonando la alarma, ecos de cámara, órgano fresco en el medio, límites de cuerdas, aplausos de intervalo, cuerda espástica, patrones en alineación, el evangelio es omnipresente. Llama la atención que es un remix principalmente instrumental, la voz de Gillespie aparece sólo un par de veces a lo más, siendo mucho más notorio un sample de 'I don't want to lose your love' de The Emotions, mantiene un ritmo muy pegajoso con notables samples y uso de percusiones y en el que las guitarras tienen un rol protagónico, especialmente en un interludio en la mitad de la canción donde la guitarra de Innes entra con la fuerza demoledora de verdaderos truenos, el resultado es un tema que resume de forma magnífica la esencia del house y la fuerza del rock n roll rollingstonense. Damaged es el segundo tema producido por Jimmy Miller en el disco, se trata de una balada que suena extraída de los más hondo de Mississippi, la guitarra acústica bluesera, el piano doloroso de Duffy, la voz sufriente de Gillespie llevan de lleno a un bar perdido en la carretera del sur de Estados Unidos, la melodía vocal llega a un clímax desgarrado y entra un solo de guitarra épico grabado por Olsen coronado por un órgano solemne que evoca al gospel, no hay rastros de acid house aquí, sin embargo no hay ninguna contradicción entre este maravilloso sonido y lo que ha sonado en el resto del disco, se han salido con la suya, han revivido el glam-hard rock para la escena rave y no han necesitado esconderlo, Jimmy Miller ha hecho renacer a los Rolling Stones. 

I'm comin' down como indica su título es un tema algo más cabizbajo que lo que ha sonado hasta aquí, siguiendo la ruta de 'Higher than the sun', pero producido por Weatherall y Nicholson, destaca el uso magistral de vientos y los efectos de sintetizador y house, Tomanov realiza un meticuloso trabajo en percusiones; Gillespie canta como si estuviera a la deriva en pleno espacio exterior. Higher than the Sun (A dub symphony in two parts) sólo en un disco de estas características los autores pueden darse el lujo de repetir un tema en forma de remix, esta vez este tema sería algo así como la versión de Weatherall y Nicholson de 'Higher than the Sun', puesto que ese tema fue producido por The Orb. Como indica el nombre está compuesto de dos secciones, la primera es una delirante y paranóica introducción de sonidos del tema como un mantra, Gillespie repitiendo el título, y las percusiones colapsando en eco, la segunda arte hace su ingreso con un bajo estilo dub tocado por el mítico bajista Jah Wobble, de la banda Public Image Ltd., esta sección sigue una cadencia más ordenada hasta que es coronado por un fantasmagórico y apoteósico teclado de Martin Duffy que rememora el sonido de un reloj milenario. Shine like stars es la canción que despide el disco también sigue la línea de pop psicodelia más introspectiva de Primal Scream, elaborada aquí a lo largo de 'Higher than the Sun', 'Inner flight' y 'I'm comin' down'. El sonido del sintetizador evoca la soledad de la noche representando a las estrellas, la voz de Gillespie es clara, confesional y fuertemente melancólica, acompañada de un órgano de Duffy lleno de dulzura e inocencia de tiempos perdidos. Una forma genial de concluir un disco de tanta potencia, pues deja con un profundo desasosiego por volver a oírlo o escuchar más de la banda. 

Concluye así un disco que nació casi involuntariamente para una banda que quería revivir el rock n roll y que se vio transformada en un grupo de magos que lo hicieron a través del dominio de la electrónica sin perder su esencia. El apoyo del sello Creation Records fue fundamental y todo se alineó para que este disco fuera el punto cúlmine de todo un movimiento musical. Desde el arte alucinógeno hasta una producción y orden del disco impecable que no hace perder la atmósfera ni en las tornamesas ni en las guitarras, este disco se transforma en una joya del pop psicodélico que merece +1 punto a su nota promedio.